Las soluciones validadas en las fases previas se implementarán en las comunidades que forman parte del proyecto considerando aspectos técnicos, ambientales y sociales. En esta etapa, el trabajo desarrollado anteriormente se concreta en la instalación y puesta en marcha de los sistemas, adaptándolos a las condiciones específicas de cada territorio. Esto implica coordinar acciones en campo, ajustar detalles constructivos según el contexto local y acompañar el proceso para asegurar un funcionamiento adecuado y sostenible en el tiempo.
El proyecto trabaja en dos frentes: un modelo de gestión colectiva a escala comunitaria y un modelo de soluciones domiciliarias.
Chicty, Guachapala
En Chicty, el enfoque es comunitario y se basa en la implementación de una planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) que complementará el sistema de alcantarillado recientemente construido.
La intervención busca consolidar un modelo de saneamiento colectivo que permita tratar las aguas residuales domésticas, reduciendo la descarga directa a cuerpos de agua y fortaleciendo la gestión local del recurso hídrico.
Estado actual: Fase de diagnóstico avanzado.
En coordinación con el GAD Municipal de Guachapala, se definió el predio donde se construirá la planta. Asimismo, el GAD entregó los levantamientos topográficos y la información técnica necesaria del terreno asignado.
Se ejecuta la caracterización del agua residual mediante el análisis físico-químico y microbiológico (parámetros orgánicos, nutrientes y coliformes) en el punto de descarga. Complementariamente, se instaló una estructura de medición con canaleta Parshall y sensores de presión para el monitoreo preciso de caudales.
En la parroquia Victoria del Portete, el enfoque es domiciliario y se orienta a la implementación de soluciones descentralizadas para el tratamiento de aguas residuales. El objetivo es incorporar tecnologías apropiadas, de bajo costo operativo y fácil mantenimiento, que permitan reducir la carga contaminante y minimizar el riesgo de afectación a suelos y fuentes de agua.
Estado actual: Construcción de un vermifiltro en una vivienda de la comunidad que funcionará como experiencia piloto demostrativa y base para futuras implementaciones.
Instalación de piezómetros para el monitoreo de aguas subterráneas y evaluación de la calidad hídrica del sector, con énfasis en posibles impactos por infiltración.
Evaluación de cuerpos de agua superficiales para comprender el impacto acumulativo en el ecosistema local y orientar mejoras en el diseño del sistema piloto.